“Día por día”

El viaje hoy del presidente Medina a Nueva York para la asamblea de la ONU reviste enorme importancia, porque uno de los temas será la crisis de refugiados y migrantes ilegales.

Así como Europa ahora grita acogotada por oleadas de pobres inmigrantes que suben desde África o Medio Oriente huyendo de guerras y miseria, el drama de la isla de Santo Domingo merece también atención de la comunidad internacional.

Muchos pretenden que los dominicanos por nosotros mismos, solos y a la bartola, nos hagamos cargo de un tollo que no creamos, que es la inviabilidad como Estado del territorio haitiano.

Absorber crecientes números de inmigrantes tan pobres e incapacitados que carecen hasta de documentos de identidad por falta suya y de su propio gobierno, es una tarea imposible para nosotros los dominicanos.

El meollo trasciende la cuestión del estatus de quienes siendo haitianos pretenden obligarnos a darles nuestra nacionalidad.

Aún sacándonos de la ecuación, la situación de Haití requiere urgente, seria y profunda atención por la ONU. Hasta ahora han fracasado.