“Día por día”
Quizás la peor manera de ayudar o defender a Leonel Fernández sea argüir que cualquier averiguación legal, como lo del escándalo por los sobornos en la compra de los Tucanos, procura atacarlo o perseguirlo a él.
Porque ello querría decir que de todo lo malo que pueda haber ocurrido bajo su mandato él era partícipe y no es necesariamente así. Lo cual me recuerda una anécdota de mi “tío” Fernando Manuel Castillo Moreno, primer jefe de la Aviación Militar, quien estuvo casado con una Trujillo.
Al regresar al país tras comprar una flotilla de aeronaves de guerra, entregó al Jefe un maletín con una gruesa suma de dólares en efectivo “que había sobrado”. El generalísimo se encolerizó: “¡Pendejo! Ahora es una vaina hacer el reintegro. ¿Tú crees que yo no sé cuánto gastarías? ¡Eso era para ti y Nieves Luisa!”.
Seguramente la reacción del tirano era un teatro, pero al parecer la honestidad de tío Nando marcó su desgracia con Trujillo. Las tradiciones dinerarias de guardias penden siempre entre graves extremos.
