“Día por día”

Las coincidencias suelen ser la justificación de los incautos aunque a veces son inocentes y desperdiciarlas sería trágico.

Me refiero al oportuno reportaje del domingo en Hoy sobre el economista macorisano Víctor Canto, aventajado discípulo de Friedman, Stigler y Becker, socio del renombrado Arthur Laffer. Laffer alcanzó prestigio como asesor de Reagan y autor de la teoría llamada “Curva de Laffer”, que demuestra cómo en ciertos casos reducir las tasas impositivas resulta en incrementos en lo recaudado.

Los dominicanos somos afortunados pues contamos con un puñado de excelentes economistas, pero quizás ninguno tan conocedor y a la vez distanciado de los complejos intereses locales, pues lleva medio siglo viviendo fuera, aunque visita frecuentemente el país.

En un momento de reformas, cambios importantes en el gabinete y necesidad de excelencia, ¿no convendría al presidente Medina aprovechar a Canto como hicieron Reagan, Thatcher y también liberales? Dudo que Víctor se deje convencer, pero dejar de plantear la posibilidad me haría remiso en mi patriotismo: desperdiciar esta eminencia cuando más se necesita sería imperdonable.