“Día por día”

La perspectiva del pacto fiscal o reforma impositiva a partir del nuevo período gubernamental –y que hay escobita nueva en la DGII— me recordó un viejo chiste.

Un hombre fue citado para investigar sus impuestos. Asustado, preguntó a su contable cómo vestirse para esa reunión.

“Use harapos, creerán que está arruinado”, replicó. Preguntó a su abogado y este opinó contrariamente: “¡Que no te intimiden! Vístete como Trump. Tendrás más credibilidad y amistarás al inspector”. Confundido, el hombre consulta su esposa sobre ambos consejos opuestos.

Ella dice: “Al casarme contigo, pregunté a Mamá qué ponerme la noche de bodas. Dijo que una bata pesada, de cuello a tobillo, para que me respetaras.

Mi mejor amiga la contradijo sugiriendo el negligé más pequeño y transparente para encender el amor…”.

El hombre protestó preguntando: “¿Qué tiene que ver eso con mis impuestos?” Y la esposa dijo: “No importa cómo te vistas, ¡te van a hacer igual!”. Relajos aparte, una amiga abogada me comenta que las amnistías fiscales no funcionan. Ojalá sí; no les dolerá…