“Día por día”
A fines de los ’70 del siglo pasado, el sur de la Florida padeció un aumento tan enorme del tráfico de drogas que la Reserva Federal para Miami –oficina regional del Banco Central- de repente carecía de espacio para almacenar el excedente de efectivo: más de cinco mil millones en billetes de $50 y $100.
Era un monto mayor que la suma de las siguientes doce oficinas de la Fed en todos los Estados Unidos. Al mismo tiempo, Miami se convirtió en la capital del homicidio de Norteamérica, según la más reciente edición de la revista Atlantic.
¿Cómo llegó a ocurrir? Las autoridades se habían hecho “los chivos locos”, arguyendo que convenía a su economía el influjo masivo de efectivo, sin importar el origen.
Nadie aprende en cabeza ajena, pero esa experiencia vale por dos motivos: para no repetirla y para exigirles a los americanos dejar de hacerse caprinos desquiciados…
