“Día por día”

En vez de responder a media docena de rolitas dedicados a insultarme cibernéticamente, les dedico nueva vez esto: El cretinismo es una enfermedad manifestada por un notorio retraso de la inteligencia, asociado con la estupidez y falta de talento.

El impúdico exhibicionismo de esta triste tara –la idiotez— ha crecido exponencialmente por la masificación de las redes sociales y su vínculo con el periodismo.

En cretino nunca se reconoce ni entiende serlo y por tanto tampoco digiere la diferencia entre el periodismo informativo, para dar noticias con cierta imparcialidad, y las columnas de opinión, para enjuiciar o comentar subjetivamente distintos problemas sociales, incluida la política partidista.

Hay tanta facilidad interactiva para que el público reaccione ante la prensa, como Twitter o las secciones de comentarios de lectores en portales de prensa, que estos medios rebosan con insultos, sandeces, oprobios e injurias dichas por intolerantes incapaces de aceptar opiniones distintas a las suyas.

¿No es una opinión precisamente un juicio o valoración? Los cretinos entenderán esto el día que las cañafístolas paran mangos.