“Día por día”

Hace varias décadas algún genio perredeísta convenció a Peña Gómez de la conveniencia política de crear más municipios y provincias para aumentar la cantidad de empleos estatales a repartir como botín político.

La jugada ha costado miles de millones de pesos a los contribuyentes. Por anti-político que parezca, sería sensato revertir aquella locura e ir más lejos aun. Por ejemplo, Baoruco, Independencia y Pedernales pueden refundirse con Barahona; San Juan absorber a Elías Piña; Montecristi a Dajabón y Santiago Rodríguez; Santiago a Valverde y Espaillat; Duarte a Hermanas Mirabal y María Trinidad Sánchez; La Vega a Monseñor Nouel, y el Distrito Nacional a Santo Domingo.

Quedaría así reducido el número de provincias de 31 a 19, con el consiguiente enorme alivio de las finanzas públicas.

Es una locura inmoral que una república con apenas diez millones de habitantes y poco más de 48,300 kilómetros cuadrados sangre inmisericordemente a sus ciudadanos para mantener una enorme burocracia de zánganos. Tristemente mi propuesta seguramente será como la prematura golondrina cuyo vuelo no hace verano…

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.