“Día por día”

El reputado “marchant d’art” Francisco Nader denunció el sábado en carta a un diario que la colección de pinturas de la Dirección General de Aduanas incluye numerosas obras falsificadas, compradas a precios exorbitantes y exhibidas como auténticas.

Esta denuncia me recuerda cómo me escandalicé al visitar la extensión de la UASD en Bonao y ver colgadas en el vestíbulo de su auditorio plagios flagrantes de famosas pinturas firmadas como si fuesen originales sin indicar que se trata de burdas copias, compradas sabrá Dios a cuáles precios.

El caso denunciado de Aduanas merece atención de las autoridades, pues envuelve muchas decenas, quizás cientos, de millones de pesos, que bien hubieran podido dedicarse a patrocinar verdaderos artistas o autores de obras de comprobado valor artístico, literario o intelectual.

Este tipo de escándalo frecuentemente se deshace como agua de borrajas ante la apatía o desidia de los fiscales y del público, pero en este momento electoral convendría mucho al Gobierno demostrar su mano firme investigando y persiguiendo a los responsables del tremendo fraude denunciado.