“Día por día”

El aprovechamiento de la riqueza mineral de loma Miranda está en peligro porque una eficaz claque de activistas ambientales, muchos de ellos de buena fe, ha logrado vender la equivocada idea de que ello perjudicará más al país de lo que lo beneficiará. Eso es mentira.

Aunque lo apoyen los obispos.

Es fácilmente demostrable que la correcta extracción minera da al país mucho más ventajas y recursos, indispensables para progresar, que dejar esa relativamente diminuta extensión de terreno como un parque o reserva ambiental.

Quizás la Falconbridge se merezca toda la lucha que enfrenta por dejarse ganar la primera batalla de opinión pública, en la que sus únicos aliados lucen ser sus empleados.

¿Cómo puede una empresa tan poderosa quedar innecesariamente en una posición tan débil? A obispos y activistas deben explicarles qué es el costo de oportunidad. Sigo mañana…