“Día por día”

La oposición se desgañita denunciando la corrupción y la impunidad y la gran mayoría de la sociedad se queda impávida.

El temor a la violencia callejera luce ser mayor que la preocupación por robos impunes de proporciones exponenciales.

Quizás ocurre que los políticos fuera del poder sólo denuncian a los gobernantes y el pueblo –en su inmensa sabiduría— intuye que a unos y otros sólo les diferencia la posibilidad de “ejercer”… En Latinoamérica, la cleptocracia e impunidad, no sólo gubernamental, vienen de viejo.

El Wilson Center de Washington estima que estos males y la violencia asociada han costado a El Salvador, Guatemala y Honduras alrededor del 15% de su PIB cada año desde hace décadas. Si extrapolamos el cálculo, ello significa que de los casi 65,000 millones de dólares generados en el 2014 por la economía dominicana, casi diez mil millones de dólares fueron robados, malversados, comisionados o “chanchulleados”.

Cada dominicano “aportó” mil dólares al latrocinio. ¿Puede culparse únicamente al gobierno o algún partido por este cáncer que corroe nuestra sociedad?