“Día por día”
Esta semana venía al país el vicepresidente Joe Biden y he sentido un chin de vergüenza ajena al leer que horas antes de la cancelación el cardenal López Rodríguez había dicho que esa visita no le interesaba.
Poco antes la Cancillería había reaccionado ante un informe del Departamento de Estado sobre la República Dominicana diciendo que el mismo apenas valía el papel en que estaba impreso.
A mi me parece muy bien que los dominicanos tengamos estos renovados pujos nacionalistas, sólo que deberían significar algo más que malacrianzas eclesiales o desahogos políticos. Para validar nuestros derechos quizás sea mejor ganarnos el respeto ajeno en vez de gritar que lo merecemos.
Es verdad que quien mucho se agacha enseña “aquello”, pero tampoco hay que andar exhibiendo “el aquel” Ciertos lujos romanos aquí no lucen; por eso existe la diplomacia.
