“Día por día”
Arribar a medio siglo de edad es un hito importante para cualquier institución en un país de pobres ejemplos de continuidad en esfuerzos colaborativos.
Me refiero al aniversario del Banco Popular, fundado por don Alejandro Grullón en 1963, cuando para inventarse un banco privado había que tener una tuerca floja o un exceso “del aquel”…
Y juzgando por sus frutos, ni su fundador ni sus accionistas ni sus ejecutivos han dado motivo a sus clientes y las autoridades para creer que sus tuercas no están bien apretadas.
Esa institución financiera, la mayor del país, es un ejemplo de cómo conducen al éxito un buen gobierno corporativo, la destreza de sus gestores y la confianza del público, combinados con adaptarse previsoramente a los cambios. Si aparte de sus funciones propias resulta, como es, un excelente cumplidor de su responsabilidad social, ¡hay que felicitarlos!
