“Día por día”

Neruda fue un gran poeta, tan grande que ha sobrevivido a sus horrorosas loas versificadas a Stalin y sus víctimas. Borges, quizás al otro extremo ideológico aunque menos político, reina en el parnaso iberoamericano a pesar de sus opiniones extra-literarias.

Usted puede estar en desacuerdo con las polisémicas y contradictorias ideas políticas de Bosch, pero nadie osaría cuestionar su calidad como cuentista.

De modo que el otorgamiento a Vargas Llosa del premio Henríquez Ureña por parte del Ministerio de Cultura quizás no merezca la tormenta en el vaso de agua que pretenden unos cuantos extremistas que se precian de nacionalistas.

En su momento opiné sobre las desafortunadas declaraciones de Vargas Llosa sobre los esfuerzos dominicanos para organizar nuestro registro civil y documentar a inmigrantes ilegales, mayormente haitianos.

Pero, ¿resta un ápice a su magna obra literaria esa desinformada equivocación? Si Vargas Llosa odiara a los dominicanos, ¿por qué viene tanto a vacacionar aquí? Me parece que, aún cuando quizás sea criticable el sentido de oportunidad, nos honra honrar a don Mario.