“Día por día”

Oscar Wilde decía que el matrimonio es la mejor prueba del imperio de la imaginación sobre la inteligencia.

Sin imaginación sería difícil sobrellevar esta institución tan venerable como antigua es la costumbre de ponerle yuntas a bueyes.

Pero así como con el ayuntamiento dizque amoroso entre hombre y mujer para formar familia, un contrato civil, en la política ocurren uniones que llevan la ingeniosa observación de Wilde a otra galaxia. ¿Qué otra cosa, si no el triunfo del oportunismo y la angurria (¡formas prácticas y reales de imaginación!) son las alianzas de innumerables partiditos, con más dirigentes que votantes, con los dos mayoritarios?

El PLD y el PRM lucen forzados a comprar caro el exiguo e incierto apoyo de estos caza-fortunas (¡como ciertos novios!) sin aparente oportunidad de comprobar su calidad.

El “fiao” es común en el comercio más no en la Iglesia ni el registro civil. ¿Deberían hacerse esas alianzas con “separación de bienes” o de votos? Así triunfaría la inteligencia sobre la imaginación y Wilde (como Wally) sonreiría…

Etiquetas

Oscar Wilde