“Día por día”
Nunca fui bueno en matemáticas. Quizás esa parte de mi cerebro es deficiente, pues apenas entiendo “uno más uno”. Sin entender mucho de números, creo es ilógico argüir año tras año –como repiten ciertos críticos— que “hemos retrocedido”.
Cada diciembre, al evaluar las noticias del año, estos genios nos dicen con cierta teatralidad que “hemos retrocedido”, como cangrejo impenitente…
Con el “caveat” de mi incapacidad aritmética, estimo que esos contumaces analistas erran, pues sumar tantos “retrocesos” debería tenernos de vuelta a un pasado remoto ya superado.
Tenemos innumerables problemas. Hay corrupción en los negocios privados y públicos e incapacidad política (mayormente en la oposición); el narcotráfico corroe todo; líderes religiosos son ineficaces evangelizando; horrorizan la violencia e inequidad social… ¿Realmente “hemos retrocedido”?
La Justicia se purga, la economía crece, la inversión en educación aumenta, la seguridad social se organiza, la prensa critica libremente, el registro civil mejora, la sociedad civil vocifera, la clase media se expande… La miopía de la oposición quizás explica por qué ella ha retrocedido. Pero, ¿“hemos retrocedido”?
