“Día por día”

La ferocidad política traiciona la capacidad analítica de comentaristas que pretenden aprovechar lúgubremente el asesinato del alcalde Juan de los Santos, por un suicida que dejó tres muertos, once huérfanos y tres viudas.

No hay dudas de que nuestra sociedad merece una seria y profunda introspección para enfrentar la violencia criminal. Casos como este, otro en Santiago el mismo día y tantos similares, no son tan distintos a los que padecen otras víctimas sin renombre que la prensa relega.

Es es un problema grave, serio y profundo cuya politización para atribuir culpa a uno u otro partido no contribuirá en nada a su solución.

Sin embargo, es al gobierno a quien toca enfrentarlo; primero con Justicia efectiva y segundo atacando las raíces de esta violencia.

¿Acaso es imposible implementar efectivas políticas públicas para devolver al pueblo cierta seguridad ciudadana y paz? Tratar de reinventar la rueda o la fórmula del agua tibia sería una estupidez; hay expertos con métodos y herramientas adecuados. Ojalá la indignación colectiva baste para que accionemos.