“Día por día”
Me alegró el merecido premio que Adoexpo dio esta semana a Barrick, por su excelencia logrando mayor valor agregado, innovación y adelantos tecnológicos en su mina de oro y otros metales en Cotuí. En 2014, PVDC fue el mayor exportador y contribuyente al fisco.
El galardón llega con el precio del oro en su punto más bajo desde 2010, quinquenio cuando otras mineras quebraron.
Barrick posee 60% de la mina dominicana, la cual opera, mientras 40% pertenece a Goldcorp, otra minera canadiense.
Recientemente, Barrick anunció que duplicará sus recortes hasta ahorrar US$2,000 millones antes de concluir 2016; continuará liquidando activos para reducir su deuda y preservar su sostenibilidad financiera.
El deprimido mercado del oro obligó a Barrick a negociar un adelanto de US$610 millones de su competidora Royal Gold cargado a su producción de Pueblo Viejo.
Pese a tantos escollos, República Dominicana va asumiendo su nuevo perfil como gran país minero, no sólo turístico o agrícola o comercial. Transformar y aprovechar nuestra riqueza minera es un imperativo moral y social.
