“Día por día”

¿Se acuerdan de mi amigo el filósofo y científico Iñigo Montoya? Vengo de re-leer unas páginas de su portentosa obra, “Propinquity of Self”, en la que el polígrafo escocés recuerda que Samuel Longhorne Clemens, mejor conocido como Mark Twain (1835-1910), “fue talvez el primer periodista en lograr una gran fortuna sólo con sus ingresos como escritor. Perdió todo su dinero por malas inversiones y se acogió a la ley de quiebras de los Estados Unidos.

Legalmente, no estaba obligado a repagar sus deudas. Sin embargo, una vez recobró su bonanza trabajando arduamente como autor de libros y crónicas periodísticas, optó por voluntariamente pagarles hasta el último centavo a cada uno de sus acreedores…”.

A propósito, ¿qué ha sido de la comisión de recuperación de activos de los bancos que cerraron en 2003? Je, je, je… ¡Cuánta “cañera” sienten algunos con el mero recuerdo!