“Día por día”

El político Guido Gómez Mazara, en un artículo reciente, explicó su incómoda posición ante “la decisión de mi hermano Fabricio de respaldar las aspiraciones presidenciales de Danilo Medina”.

Guido parece restar importancia al asunto arguyendo que su hermano no es político y que al anunciarlo algunos “danilistas” cometieron “una maniobra burda que tiene un objetivo innoble y pretende priorizar la relación familiar, desdeñando sus credenciales académicas e innegable talento profesional”.

Y pasa a enumerar otros notables casos de hermanos que militan en parcelas políticas distintas, como los Despradel, Fadul, Isa Conde o Tavárez Mirabal.

Mal harían los “comunicólogos” del Presidente Medina si no publican el apoyo de Fabricio, junto con decenas de otras personalidades provenientes del ámbito liberal de la sociedad civil. Pero resulta que antes, quienes se declararon reeleccionistas fueron los propios actores.

¿Existe “villanía”, como dice Guido, en resaltar lo que es a todas luces una manifestación política de Fabricio? Mis hermanos y yo no siempre hemos coincidido políticamente, pero sí en cuanto a valores básicos. He ahí la importancia del artículo de Guido…