“Día por día”

El lunes la Policía descubrió la fórmula del agua tibia al anunciar que la inmensa mayoría de los delitos y crímenes callejeros los cometen pillos que andan en motocicletas.

A fines de agosto pasado compartí aquí una idea de mi hermano menor, quien ha padecido en su propia casa los embates de la violencia callejera, pese a vivir casi frente al presidente Medina.

Fernando dedicó algún tiempo a estudiar e investigar particularidades del crimen en las vías públicas y me pidió compartir con mis lectores (lo cual hice hace casi un mes) sus conclusiones o recomendaciones a las autoridades.

Las repito: 1) prohibir que entre 10:00 p. m. y 5:30 a. m. transiten motocicletas con más de una persona; 2) prohibir que vehículos con los vidrios tintados –que impidan ver qué pasa dentro— se dediquen al transporte público como taxis o conchos; y 3) prohibir que motocicletas de potencia menor a 250 cc circulen por autopistas. Si ya la Policía sabe lo que un simple ciudadano pudo establecer, ¿qué acciones seguirán a sus palabras?