“Día por día”

El estado del civismo y la política es de terror. La anémica e incapaz oposición, entretenida por tres años gastando su pólvora en Leonel Fernández, amanece ahora asombrada por la popularidad del presidente Medina. Y dicen locuras y barbaridades como que “soplan vientos de dictadura”…

Es ahora, tras defenestrar al presidente Fernández, que sus enemigos descubren cuán inorgánica y famélica es la oposición.

Y emplean el absurdo sofisma de atribuir “culpa” al PLD, como si fuera responsabilidad del partido de gobierno fortalecer a sus adversarios.

Es como si el Escogido culpara al Licey por la debilidad escarlata; ¡un piropo deportivo! Las energías, tiempo y dinero desperdiciados en ataques personales a uno u otro político, periodista u opinante, en nada suman popularidad ni votos a la oposición.

Ni siquiera menguan la fuerza del gobierno ni del PLD.

Por más que les digan “Judas” a quienes ahora apoyan a Danilo y antes apoyaron a Leonel, esas jeremiadas son poco más que otro inútil desahogo contra quien “podía otorgar la suerte o la desdicha de muchos” y no favoreció la fortuna propia.