“Día por día”

Un cuarto de siglo atrás, disfruté el privilegio de hablar a solas con Juan Bosch, varias veces por ratos largos. Nunca he revelado nuestras conversaciones y menos ahora que él no está.

Pero en la reciente reimpresión del libro de Franklin Almeida sobre el PLD y las fuerzas sociales, su testimonio sobre el origen y desarrollo de ese partido, encontré una frase de don Juan casi idéntica a una idea que conversamos. Bosch estaba convencido que si Santo Domingo no lograba altas tasas de crecimiento económico terminaríamos “convertido en otro Haití”.

Es decir, decía él, la República Dominicana corre el riesgo de quedarse como “un país sin perspectivas de progresar, sin posibilidades de desarrollo porque generará más problemas que medios para resolverlos”.

Esta visión de Bosch es más realista que la vieja carta a amigos poetas esgrimida para venderlo como un corderito ante los peligros del continuado fracaso de Haití. Mientras más rápidamente la comunidad internacional admita la inviabilidad de ese territorio más fácil será encontrar soluciones.