“Día por día”
Los dominicanos estamos equivocados al responderle a las autoridades (que no son propiamente gobierno pues no controlan su territorio ocupado por la ONU) de Haití por los desconsiderados ataques ocasionados por dedicarnos a poner en orden nuestra propia casa en materia de inmigración.
Un “presidente” que antes de serlo se dedicaba a bailar encuero en público no luce poseer la dignidad necesaria para un diálogo sano y serio.
A quienes debemos exigirles respeto por nuestra soberanía y buen nombre es a la ínfima élite económica haitiana. Es un puñado de familias de asqueante riqueza por resultar de la miseria e ignorancia de su propio pueblo.
Tienen apellidos concretos: Acra, Biggio, Brandt, Gardere, Lacombe, Madsen, Mevs, Saba, Vilmenay y pocos otros… Políticos como Aristide figuran también entre los ricachos de Haití.
Han sido incapaces de emularnos fomentando la democracia y entidades como el Conep, la AIRD, la Airen, Asonahores, Adoexpo, Adozona, Educa, la PUCMM, Unphu, APEC, Unibe, Finjus, FDD, etcétera. ¡Ni siquiera pueden llevar su propio registro civil! ¿Carecen de vergüenza?
