“Día por día”

Creo un misterio cómo la Iglesia dominicana protege a ciertos laicos notorios por asuntos ajenos a su religiosidad o espiritualidad (¡muy distintas entre sí!).

Alguien que sabe fui monaguillo pregunta por qué llamo “monaguillo” a otro que no. ¡Puro gadejo! Quienes afirman estar seguros de que sólo existe la materia despachan ambas –iglesia y espiritualidad- como rémoras “mágico-religiosas” del paleolítico. Otros no saben o dudan si existe Dios. Mientras muchos no pueden dejar de creer…

Cuando vino Cristo, en Palestina ya llevaban siglos pensando sobre asuntos morales y éticos, tan vinculados a las religiones como a la política o cuestiones jurídicas.

Quinientos años antes Atenas tuvo su siglo de oro. En lugar de despreciar como cosa anticuada a la fe, por verla como de hace más de tres milenios, quizás debemos mirar con ojos de hoy aquellos misterios que escapan a la ciencia, la técnica o las humanidades. Platón, en su peor pifia, quiso legislar sobre poesía. Y eso cualquier monaguillo gustoso de la música urbana debería entenderlo…