“Día por día”
La idea de un transporte fluvial para aprovechar los ríos Isabela y Ozama me parece magnífica, pero quizás quimérica. Quienes estén planeándolo deberían conversar con los dueños de lanchas de la marina de Arroyo Hondo, debajo del puente de la avenida Jacobo Majluta.
Hay un trecho del río, justo donde convergen Isabela y Ozama, al que muchos llaman “la pupú”, porque hay casi permanentemente una capa marrón y aceitosa de detritus, con tanta basura flotando que a los motores fuera de borda se les tapa el “impeler”, la bomba que toma agua para enfriarlos.
Lo que fue décadas atrás un lindo paseo es hoy un horror irrespirable…
No que sea imposible establecer un servicio de “ferry” para pasajeros, pero con los ríos de Santo Domingo, para incluir el Haina, hace falta primero su rescate y saneamiento, que no comienza en el agua, sino entre la gente que malvive en sus riberas.
