“Día por día”

Es curioso cómo los más enfáticos antileonelistas, aquellos cuyas críticas de años tenían un solo destinatario, como si fuera el único o mayor problema nacional, al ver que el presidente Medina quizás sea repostulado, de repente se dan cuenta que han afilado cuchillo para sus propias gargantas.

Porque aparte de la excelencia de su gestión, la estratosférica popularidad de Danilo resulta porque que hasta el domingo pasado estaba fuera de la competición por el poder en el 2016 y quizás carecía de sentido criticarle u oponérsele con algún vigor.

Leí incluso que uno de ellos cree que Medina “no se merece” una nueva nominación, pero el candidato de ese opinante es nada menos que Hipólito Mejía.

Tal vez lo más penoso del actual drama político nacional es su vaciedad conceptual, puesto que sin ningún sigilo ni prigilio cada quien está sólo atento a “lo suyo”. Lo constitucional, ideológico o patriótico es todo “asigún”…