“Día por día”
Unos pocos críticos, de los más pertinaces, contrarios a la sentencia constitucional sobre la nacionalidad, arguyen que el peligro de un “aislamiento internacional” debe motivar una imposible revisión gubernamental del fallo.
Quizás yo esté obnubilado por apoyar entusiastamente esa decisión del Tribunal Constitucional, pero ¿de qué aislamiento me hablan? Los Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU, por citar sólo tres, han manifestado inequívocamente -a propósito de la sentencia- su apoyo al principio de que es un derecho soberano determinar cómo se adquiere la nacionalidad.
El gobierno ha expresado también que entiende su compromiso moral con miles de hijos de haitianos cuyo estatus debe regularizarse.
¿Qué más quieren? ¿Qué más puede razonablemente concedérseles a quienes por momento lucen más empeñados en defender espurios intereses foráneos que aquellos legítima y legalmente dominicanos? Si el aislamiento significa dejar bravito al camarada Gonsalves, ¡bienvenido sea! Nunca olvidemos: quien mucho se agacha se le ve “el aquel”…
