“Día por día”
Cada quien debe tener cuidado con lo que “le coja”… Lo digo por un amigo que fumaba tres paquetes de cigarrillos diarios hasta que su esposa quedó en estado de su primer hijo, hace más de un cuarto de siglo. Tras ver un documental sobre los efectos del tabaco dejó de fumar.
Pero entonces comenzó a comer como un etíope, con ganas insaciables. Cuando llegó a 400 libras, se hizo un “gastric by-pass” y rebajó casi 200 libras.
Pero había comenzado a tomar alcohol cuando se ponía gordo y se alcoholizó. Tras pasar por varias situaciones extremadamente desagradables dejó de beber. Y enganchó con los chocolates hasta volver a aumentar como 80 de las libras que había rebajado. Mi amigo, al llegar a cierta edad, reflexionó. Vio un patrón. Tenía conductas adictivas. Ahora ruega a Dios que lo libre del sexo y el juego, porque…
