“Día por día”
La campaña de injurias, difamaciones y amenazas de muerte contra Juan Bolívar, Huchi, Cavada y Amelia Deschamps, tiene mucho que ver con cómo algunos directores de medios entienden la libertad de expresión.
Como todas las libertades que además son derechos humanos -como la libre expresión del pensamiento- hay límites y regulaciones.
Aún ante ciertas verdades, si se trata de personas privadas ajenas al debate público, el derecho a la privacidad protege del escándalo mediático.
Más importante que la ley, es la consciencia ética o compromiso deontológico de cada director de medios y qué le exigen o esperan los dueños.
Aún con la revolución de la Internet, siempre hay algún responsable de los contenidos. Por ello, reitero, es que me opongo a despenalizar los delitos de prensa reduciendo las penas y responsabilidades de directores y editores, pues si no sería fácil injuriar y difamar impunemente por trasmanos… ¡A cada loco su loquero!+
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