“Día por día”

El jueves Obama recibió a Martelly en la Casa Blanca. Ninguno de los dos se ocupó de cuánto daño ocasionó el retraso de los Estados Unidos para reconocer a Haití tras su revolución racista.

Aún existía la esclavitud en la patria de Washington y Lincoln y no fue sino hasta más de sesenta años después que los gringos se dignaron en reconocer a la nación negra.

Pero agua pasada no mueve molino y esa lección deberían aprenderla algunos malos haitianos que nos odian y otros dominicanos híper-nacionalistas, empeñados en defender los intereses oscuros de quienes se lucran con preservar el estatus quo de la relación entre ambos vecinos de la isla de Santo Domingo.

El vocero de Obama dijo: “la construcción de una democracia dinámica no ocurre de la noche a la mañana y no es fácil”. Ningún viaje lo es. Pero todos comienzan con un primer paso…