“Día por día”

Es claro que el presidente Medina hizo lo único razonable al observar la deficiente ley creando un parque en loma Miranda.

¿Por qué el aluvión de apoyo recibido “ex post facto” no se manifestó antes, para edificar mejor al Congreso acerca del sentimiento nacional al respecto? Creo que un núcleo, relativamente reducido pero con gran incidencia mediática, de genuinos ambientalistas cree que no debe explotarse la riqueza mineral de loma Miranda.

Otro grupo más pequeño ha aprovechado para politiquear esperando alguna pesca en mar revuelto. Pero insisto en preguntarme, ¿cómo es que los accionistas de Falconbridge han permitido a sus ejecutivos alcanzar un nivel tan peligroso de indefensión e impopularidad?

¿Para qué han servido tantas décadas de involucramiento social si casi nadie les defiende en su propia comunidad? ¿Cómo llega un gigante corporativo a mendigar apoyo de gremios empresariales? Aparte de la cuestión empresarial, han puesto al Gobierno en una incómoda e inmerecida posición.