“Día por día”

Desde hace más de tres semanas hay una ansiosa espera por decretos que quiten, pongan y trasladen a funcionarios. Poner, quitar y trasladar gente debe ser una de las más ingratas tareas presidenciales.

En ocasión del 16 de agosto, fecha propicia para estos cambios en la administración pública, recordé que en 1865 Lincoln confiaba a un pintor mientras hacía su retrato: “Destituir a un hombre es muy fácil, pero cuando voy a sustituirlo resulta que hay veinte aspirantes al puesto y entonces, de tantos, me quedo con 19 enemigos…”.

A un congresista, al referirse a lo mismo, Lincoln le confesó sentirse como una puerca parida con más lechales que tetas…

Así era en Washington a mediados del siglo XIX, pero aún hoy la política –dominicana y de otros lares— sigue dominada por el predominio de facciones cuyo afán principal luce ser sacar su mordida del presupuesto nacional más que servir a la patria.