“Día por día”

La salud me impidió acompañar al amigo Santiago Estrella Veloz en la reciente presentación de su libro de memorias sobre colegas inolvidables, obra que espero leer en los próximos días.

Pero las ganas de ir me hicieron rememorar cómo uno de los titanes de la prensa escrita dominicana, Rafael Herrera, se convirtió casi sin proponérselo en uno de los mayores líderes de la opinión pública.

A fuerza de imponer su talento y comprometerse con buenas causas, sin dejarse marear por fruslerías ni pretender caer en gracia con sandeces, Herrera logró que muchos creyeran que dirigir un diario es tan o más importante que ser Presidente o astro de la pelota o el cine.

Pero él venía de la escuela de Ornes, quien enseñaba que los periodistas no somos la noticia. Quizás por eso ni uno ni otro salió casi nunca en fotos en sus propios periódicos…