“Día por día”

Como si fuese una leve ráfaga de viento, la primera mitad del 2014 acaba de irse. ¿Y cómo fue que se fue tan rápidamente? Llegamos hoy justo a la mitad del año, con las madame sagá empollando en sus nidos tejidos como casitas de tejemaní, los querebebés cantando de noche en pleno apogeo de su visita estival, los flamboyanes y algunos robles retrasados en esplendorosa floración, y los días más largos y calurosos que nunca…

Parece que fue hace apenas unos días que las resoluciones de año nuevo nos devolvían una inquieta mirada desde las hojas de papel en que fueron anotadas.

En mi caso, sigo gordo pero le he declarado una guerra sin cuartel al chocolate, aunque a veces me dejo tirotear cuando saco el pecho de la trinchera sabiendo que aunque esos disparos matan, son lentos. Distinto al sano juicio que persigue a mucha gente; ¡pero ellos son más rápidos!