Día Mundial del Riñón: prevención y cuidado de la salud renal

La enfermedad renal crónica afecta a millones de personas en todo el mundo y, en muchos casos, no presenta síntomas en sus primeras etapas

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Cada segundo jueves de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una jornada dedicada a crear conciencia sobre la importancia de la salud renal y la prevención de enfermedades que afectan a estos órganos vitales.

Especialistas y organismos internacionales de salud destacan que muchas patologías renales avanzan de forma silenciosa, por lo que los chequeos médicos periódicos y la adopción de hábitos saludables resultan fundamentales para prevenir complicaciones.

La enfermedad renal crónica afecta a millones de personas en todo el mundo y, en muchos casos, no presenta síntomas en sus primeras etapas. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), esta condición suele detectarse cuando el daño en los riñones ya es significativo, lo que dificulta el tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones.

Los riñones, dos órganos con forma de frijol ubicados a ambos lados de la columna vertebral, cumplen funciones esenciales para el organismo. Entre sus tareas principales se encuentran filtrar la sangre para eliminar desechos y exceso de líquidos, regular la presión arterial y mantener el equilibrio de minerales en el cuerpo. Además, participan en la producción de hormonas necesarias para la formación de glóbulos rojos y para mantener la salud ósea.

Cuando la función renal se deteriora, el organismo puede acumular toxinas y líquidos, lo que incrementa el riesgo de problemas cardiovasculares y otros trastornos graves.

Factores de riesgo

Los especialistas señalan que la diabetes y la hipertensión arterial son los principales factores de riesgo de enfermedad renal crónica. Se estima que entre el 30 % y el 40 % de las personas con diabetes desarrollan daño renal a lo largo de su vida.

Otros factores que también pueden aumentar la probabilidad de padecer esta enfermedad incluyen la obesidad, los antecedentes familiares de enfermedad renal, enfermedades autoinmunes como el lupus, problemas cardiacos, el uso prolongado de medicamentos antiinflamatorios y el consumo de tabaco o alcohol.

Síntomas que pueden alertar

La enfermedad renal puede evolucionar durante años sin manifestaciones evidentes. Sin embargo, cuando aparecen síntomas, estos pueden incluir hinchazón en pies y tobillos, cambios en la orina —como espuma o presencia de sangre—, fatiga persistente, presión arterial elevada, pérdida de apetito, náuseas, picazón en la piel y calambres musculares.

Debido a que estos signos pueden confundirse con otros problemas de salud, los especialistas recomiendan acudir al médico ante cualquier cambio inusual y realizar análisis de sangre y orina, que permiten detectar alteraciones en la función renal de forma temprana.

Prevención y cuidado de los riñones

La prevención juega un papel clave en la protección de la salud renal. Expertos recomiendan adoptar hábitos que contribuyan al buen funcionamiento del organismo, como mantener una dieta equilibrada baja en sal, controlar la presión arterial y los niveles de azúcar en la sangre, realizar actividad física regularmente y mantenerse bien hidratado.

Asimismo, es importante evitar el consumo de tabaco, limitar el alcohol y no automedicarse, especialmente con analgésicos antiinflamatorios, que pueden afectar la función renal si se utilizan de forma prolongada.

Realizar chequeos médicos periódicos también es esencial, sobre todo para las personas con factores de riesgo. Exámenes como la medición de la tasa de filtración glomerular y la detección de proteínas en la orina permiten identificar problemas renales antes de que aparezcan síntomas graves.

Un desafío de salud pública

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la enfermedad renal crónica como una prioridad global de salud pública. En una reciente resolución aprobada durante la Asamblea Mundial de la Salud, los países acordaron fortalecer las estrategias de prevención, detección y tratamiento de las enfermedades renales.

En América Latina, la OPS impulsa iniciativas para integrar el manejo de la enfermedad renal crónica en la atención primaria, con el objetivo de mejorar la detección temprana y el seguimiento de los pacientes en riesgo.

Aunque en etapas avanzadas la enfermedad puede requerir tratamientos como la diálisis o incluso un trasplante, los especialistas coinciden en que muchos casos pueden prevenirse o retrasarse mediante un estilo de vida saludable y controles médicos regulares.

En este contexto, el Día Mundial del Riñón recuerda la importancia de cuidar estos órganos esenciales y de promover la detección temprana como la mejor herramienta para preservar la salud y la calidad de vida. 🩺💧