Cada año escolar trae consigo un reto difícil para los hogares dominicanos, pues entre los meses de julio y agosto deben enfrentar el desafío de asumir los gastos escolares de sus hijos e hijas. Ser padre y madre de familia es una responsabilidad que amerita incluso el reconocimiento de todo ciudadano que respete mínimamente la dignidad de este país. Personas que desean no solo un futuro próspero para sus hijos, sino también tener ciudadanos responsables que colaboren en beneficio de la nación, pasan por momentos complicados en los que los números no les alcanzan, aunque quieran.
Es normal visualizar en estos días las campañas que realizan algunas entidades financieras ofreciendo crédito a plazos para que las familias puedan cubrir los gastos escolares en estos meses. Esto podría verse como una oportunidad para que los hogares puedan responder a esta situación que se presenta todos los años y, mínimamente, normalizar sus finanzas personales. Pero si nos alejamos de las teorías fantásticas que promueven los medios, nos damos cuenta de que las causas no se están abordando ni las preguntas se están respondiendo: ¿Por qué la gente asume deudas para cubrir gastos escolares?
En estos días se generan debates en los espacios mediáticos, donde algunos supuestos expertos financieros asesoran a los dominicanos diciendo que pueden hacer provisiones para enfrentar estos momentos. Al parecer, no están considerando los datos.
Según datos del informe Rentabilización de la Insuficiencia Salarial a través de las Tarjetas de Crédito, realizado por el Instituto de Investigación Socioeconómica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en colaboración con la Fundación Juan Bosch, a junio del año 2025 los salarios promedios formales se encontraban en 37,525 pesos y la canasta básica en 48,542 pesos, mostrando un déficit de un 22.69% para responder a la demanda de lo básico en el hogar.
Entonces, ¿cómo es posible que a esta fecha existan personas que alaban las finanzas personales y digan que todo depende de uno mismo, dejando de lado que muchas de las dificultades que enfrentamos se deben a la estructura económica del sistema?
Contrarrestar situaciones como las que viven muchos dominicanos cada año va más allá de teorías y programas de ayudas sociales. Es un compromiso que debe asumirse desde el Estado, como garante de la estabilidad económica de cada persona. Es necesario profundizar en este tema, que cada año genera momentos de mucho estrés para los padres de familia.