Desinterés por la oferta electoral, entre las principales razones de la abstención en 2024
- Estudio del IIDH/CAPEL revela que el alejamiento de las urnas responde principalmente al desencanto con los partidos y candidatos; la abstención se concentra en zonas urbanas y alcanza niveles críticos entre los dominicanos en el exterior
Santo Domingo.- La desafección con la oferta electoral se ha convertido en el principal factor detrás de la abstención en los recientes comicios de 2024, desplazando las explicaciones centradas exclusivamente en la edad, el género o las condiciones socioeconómicas de los votantes.
Así lo establece un estudio elaborado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos a través de CAPEL por solicitud de la Junta Central Electoral, advirtiendo que el descenso de la participación electoral dejó de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en un desafío estructural para la democracia dominicana.
La investigación identifica como una de las principales causas del alejamiento de las urnas a la pérdida de interés y confianza en la oferta política, expresada en la percepción de que los partidos junto a sus propuestas disponibles no representan una alternativa capaz de movilizar al electorado.
En ese sentido el estudio revela que el 47 % de los entrevistados considera que la oferta electoral es “más de lo mismo”, siendo esta una percepción que puede llevar a sectores de la ciudadanía a utilizar la abstención como forma de distanciamiento o protesta frente al sistema político.
Aunque el 74 % de los consultados respalda la democracia como sistema de gobierno el estudio encuentra simultáneamente una valoración negativa de la clase política, constituyendo esta contradicción uno de los principales hallazgos de la investigación al evidenciar una menor disposición ciudadana a participar en los mecanismos electorales vigentes.
La abstención dejó de ser coyuntural
En las elecciones generales de 2024 la abstención alcanzó el 45.6 % a nivel general con una participación nacional de 58.6 % al excluir el voto exterior, señalando el estudio que este quiebre participativo comenzó a hacerse más evidente en 2020 por la pandemia y la suspensión de elecciones.
Sin embargo la persistencia de los bajos niveles de participación en 2024 constituye para los investigadores una clara señal de causas más profundas, evidenciando históricamente que la participación en las elecciones presidenciales pasó de un 67 % en 2016 a mantenerse en torno al 52 % tanto en 2020 como en 2024.
Esta tendencia estadística evidencia una reducción significativa de la disposición de los ciudadanos a acudir a las urnas, logrando persistir este alarmante fenómeno político pese a que las condiciones para la celebración de los comicios han retornado a la total normalidad en el país.
El abstencionismo tiene rostro urbano. El componente territorial refuerza la tesis de que la abstención no puede explicarse únicamente por factores sociodemográficos al identificar una mayor concentración del abstencionismo en zonas urbanas y económicamente dinámicas, mientras algunas comunidades rurales y fronterizas presentan sorpresivamente niveles de participación relativamente superiores.
El análisis territorial clasifica a 32 municipios como “apáticos” incluyendo a Santo Domingo Este, Santiago, Boca Chica, Los Alcarrizos, La Romana, La Vega, Baní y Bonao, cuestionando este comportamiento la idea de que la abstención sea principalmente consecuencia de la pobreza o dificultades logísticas de acceso a los recintos.
Por el contrario los datos apuntan hacia una desconexión política particularmente marcada en entornos urbanos, tratándose de importantes espacios geográficos donde existe una intensa actividad económica y social pero que curiosamente exhiben una menor disposición ciudadana a involucrarse electoralmente.
Edad y género tienen menor peso
Otro de los importantes hallazgos de este estudio es que la edad y el género explican poco la decisión de abstenerse, encontrando diferencias relativamente reducidas en las elecciones presidenciales de 2024 donde votó aproximadamente el 53 % de las mujeres frente al 51 % de los hombres.
Los sofisticados modelos estadísticos utilizados por los investigadores otorgan mayor relevancia a factores relacionados con las actitudes políticas, la cultura cívica, el territorio y especialmente la percepción de utilidad del voto junto a la valoración general de la oferta electoral disponible.
Cuando no votar se convierte en protesta
Uno de los aspectos centrales de la investigación es la identificación de ciudadanos que deciden conscientemente no participar como expresión de su desencanto, tratándose de personas que continúan respaldando el sistema democrático pero consideran que las opciones disponibles no representan una alternativa atractiva.
De esta manera la abstención se convierte en un retiro motivado por la percepción de que votar no producirá un cambio significativo, advirtiendo el informe que esta pérdida de confianza constituye un gran riesgo institucional si sectores poblacionales comienzan a mostrar apertura hacia soluciones de corte autoritario.
En el exterior la desconexión es aún mayor
La situación más crítica se registra indiscutiblemente entre los dominicanos residentes en el exterior, evidenciando que de los más de 863 mil ciudadanos empadronados fuera del país apenas alrededor del 19 % participó en las elecciones de 2024 significando que aproximadamente el 81 % no acudió a votar.
El estudio encuentra además una particular paradoja al no traducirse los estrechos vínculos económicos en participación electoral, revelando que el 70.2 % de los abstencionistas en el exterior envía remesas regularmente configurando lo que los investigadores describen como una “ciudadanía económica sin ciudadanía política”.
La baja participación en el exterior combina factores políticos con dificultades logísticas donde algunos ciudadanos deben recorrer hasta 500 kilómetros para llegar a un centro de votación, sumándose a esto que el día de las elecciones dominicanas puede coincidir con una jornada laboral normal en sus respectivos países receptores.
Proponen flexibilizar el voto en el exterior Ante esta alarmante realidad el estudio plantea modernizar urgentemente el sistema de votación para los residentes fuera del territorio nacional, proponiendo integrar el voto por correo, el voto anticipado, la ampliación de los días de votación y habilitar gradualmente el sufragio por internet garantizando estrictos mecanismos de seguridad.
Paralelamente la investigación recomienda georreferenciar los centros de votación y fortalecer la comunicación digital revisando las circunscripciones, dejando sumamente claro que facilitar el acceso físico a las urnas no resolvería por sí solo el problema si persiste el fuerte desencanto ciudadano con la oferta electoral.
El reto: volver a convencer al elector
El principal desafío planteado trasciende los aspectos técnicos y logísticos al advertir contundentemente que la participación difícilmente aumentará si una parte de la ciudadanía continúa percibiendo que las opciones electorales representan “más de lo mismo” a pesar de contar con instituciones sólidas y procesos debidamente organizados.
El estudio coloca el foco en la urgente necesidad de reconectar a los ciudadanos recuperando la percepción de que el voto tiene utilidad y capacidad de producir cambios, concluyendo que combatir la abstención requiere necesariamente recuperar la confianza del elector en los partidos y en los candidatos que buscan dirigirlos.
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