Desborde río Joba en Gaspar Hernández y su urgente canalización
El municipio de Gaspar Hernández, provincia Espaillat, fue impactado drásticamente la madrugada del martes 24 de febrero de 2026 por torrenciales lluvias, producto de una vaguada, fenómeno atmosférico que se convirtió en un desastre natural debido a las inundaciones provocadas por las crecidas del río Joba, sus afluentes y cañadas.
La parte baja de Gaspar Hernández quedó totalmente inundada por las crecidas.
El presidente Luis Abinader, en fecha 1 de marzo de 2026, visitó la zona impactada por las inundaciones en Gaspar Hernández, las cuales generaron destrucción de viviendas que fueron construidas en zonas vulnerables y arrastradas por las crecidas del río Joba.
El mandatario ordenó la intervención integral del río Joba y dispuso al director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), ingeniero Olmedo Caba Romano, la construcción de un muro de gaviones, con el objetivo de proteger a las comunidades de las crecidas que periódicamente se producen por el desborde de este río, para mayor seguridad de la población.
Destacó que, con la asistencia de las diferentes entidades del Gobierno, se ha solucionado, en la medida de lo posible, el panorama deplorable que existía en las áreas de influencia de los desastres.
Los constantes desbordamientos del río Joba deben orientar al Gobierno sobre la necesidad urgente de un plan de canalización y adecuación de los cauces de ríos y arroyos.
Estas inundaciones también deben servir como una alerta para realizar reforestación en las áreas de las cuencas altas de los ríos en todo el territorio nacional, a fin de evitar la degradación de los mismos y que las precipitaciones sigan provocando inundaciones que generen pérdidas millonarias en el sector agropecuario, afectando los principales rubros de la canasta familiar.
Esto ocurre en un contexto en el que el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán ha afectado cerca del 30 % del comercio mundial de fertilizantes, lo que impacta negativamente la producción agrícola mundial y, de manera especial, la de la República Dominicana.
La ausencia de una política pública y de una estrategia de mantenimiento de las cuencas acuíferas de los ríos del país produce sedimentación, lo que origina crecidas de ríos y lagunas, ocasionando daños a miles de predios agrícolas, pérdidas de vidas, viviendas y cuantiosos recursos económicos para la población.
La sedimentación es un proceso producido por la degradación de las cuencas de los ríos, que desprende materiales sólidos que son transportados por corrientes de agua y se acumulan en los lechos de los cauces, limitando así el flujo natural del agua y reduciendo las secciones hidráulicas. Esto produce modificaciones adversas en el curso de los ríos y ocasiona serias erosiones en sus riberas, que, con la presencia de grandes avenidas, provocan inundaciones por desbordamiento.
Es necesario evitar la depredación y degradación de los ríos, causada por la extracción indiscriminada de materiales en sus cauces.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales debe ejecutar programas de contención que incluyan la derivación de la recolección de agregados de construcción hacia minas secas.
