- Publicidad -

Depresión en el país afecta al 4% de la población, según Epidemiología

  • Más de 450 mil personas padecen este trastorno mental, con mayor incidencia en mujeres y adultos mayores

La depresión es una condición tratable, y su abordaje oportuno, desde la prevención hasta la atención integral, es fundamental para fortalecer la salud mental
La depresión es una condición tratable, y su abordaje oportuno, desde la prevención hasta la atención integral, es fundamental para fortalecer la salud mental. Foto Freepik

Santo Domingo.- El trastorno depresivo, conocido comúnmente como depresión, es uno de los problemas de salud mental más frecuentes en República Dominicana y en el mundo.

De acuerdo con el primer boletín de este año de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, se estima que el 4,0% de la población dominicana, es decir, aproximadamente 450 mil personas, experimenta depresión, con una mayor prevalencia en mujeres y adultos mayores.

La depresión es un trastorno mental común que se caracteriza por un estado de ánimo persistentemente deprimido o por la pérdida del interés y el placer en actividades cotidianas durante largos periodos de tiempo.

A diferencia de los cambios emocionales habituales, este trastorno puede afectar profundamente la vida personal, familiar, social, académica y laboral de quienes lo padecen.

Impacto de la depresión en la población dominicana

Según los datos oficiales, el 5,7% de los adultos en el país presenta depresión, con una diferencia marcada por sexo de 4,6% en hombres y 6,9% en mujeres. La cifra aumenta en la población de 70 años o más, donde la prevalencia alcanza el 5,9%.

A escala mundial, la depresión afecta aproximadamente a 332 millones de personas y es 1,5 veces más frecuente en mujeres que en hombres. Además, más del 10% de las mujeres embarazadas y en período de postparto experimentan depresión, lo que refuerza la necesidad de atención temprana y apoyo psicosocial.

Síntomas y tipos de depresión

Durante un episodio depresivo, la persona puede experimentar tristeza persistente, irritabilidad, sensación de vacío o pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras. Estos síntomas se presentan durante la mayor parte del día, casi todos los días, por un periodo mínimo de dos semanas.

Otros síntomas frecuentes incluyen dificultad para concentrarse, sentimientos de culpa excesiva o baja autoestima, falta de esperanza sobre el futuro, pensamientos de muerte o suicidio, además, alteraciones del sueño, cambios en el apetito o el peso y cansancio intenso o falta de energía

Los episodios depresivos se clasifican en leves, moderados o graves, según la cantidad de síntomas, su intensidad y el impacto en el funcionamiento diario de la persona.

Depresión y suicidio: una problemática asociada

El boletín también destaca que, en 2021, unas 727 mil personas se quitaron la vida a nivel mundial. El suicidio representa la tercera causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años, lo que evidencia la gravedad de los trastornos depresivos no tratados, especialmente entre jóvenes.

Causas y factores de riesgo

El informe del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) subraya que la depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos.

En ese sentido, situaciones como el desempleo, el duelo, los abusos o eventos traumáticos aumentan el riesgo de padecer depresión y esta, a su vez, puede agravar estas condiciones, generando un círculo de estrés y deterioro emocional.

Asimismo, factores como la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y afecciones respiratorias, las cuales también pueden desencadenar síntomas depresivos.

Prevención: clave para reducir la depresión

La evidencia demuestra que los programas de prevención son eficaces para reducir la depresión y entre las estrategias más destacadas se encuentran programas escolares que fomentan habilidades de afrontamiento positivo en niños y adolescentes, intervenciones dirigidas a padres de niños con problemas de conducta y programas de ejercicio físico para personas adultas mayores.

Estas acciones no solo reducen los síntomas depresivos, sino que también mejoran la calidad de vida y el bienestar general de la población.

Etiquetas

Periodista especializada en la fuente de salud. Máster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas,

Artículos Relacionados