Los Ángeles.- Apenas tres meses antes de su inesperada muerte a los 36 años, Hayden Panettiere había decidido contar su historia en primera persona. El 19 de mayo publicó This Is Me: A Reckoning, unas memorias en las que la actriz de Héroes y Nashville reconstruyó una vida que había transcurrido prácticamente por completo frente a las cámaras, pero también reveló lo que sucedía cuando estas se apagaban: adicciones, depresión posparto, situaciones de abuso, relaciones atravesadas por la violencia, complejos vínculos familiares y la dolorosa separación de su hija Kaya.
"Necesitaba mostrarle a la gente el panorama completo de mi vida", explicó días antes de la publicación durante una entrevista con NPR. Panettiere sostuvo que, si iba a escribir sus memorias y "poner las cosas en claro", debía hacerlo sin ocultar aquellos episodios que podían resultar más difíciles de contar.
El libro apareció cuando la actriz aseguraba haber logrado mirar su pasado desde otro lugar. "No hay una manera fácil de compartir tu historia con el mundo, pero lo último que quiero ser es una deprimente", escribió.
Su muerte, ocurrida el domingo 16 de agosto en Greenville, Carolina del Sur, volvió a poner aquellas palabras en primer plano. La causa oficial del fallecimiento todavía no fue determinada y la policía informó a People que se conocerá después de la autopsia. Mientras continúa la investigación, las memorias que publicó apenas unos meses antes permiten reconstruir los episodios que ella misma eligió contar como los grandes quiebres de su vida.
Una infancia frente a las cámaras
Panettiere comenzó a trabajar antes de tener edad suficiente para recordar una vida fuera del mundo del espectáculo. Fue modelo cuando tenía apenas ocho meses y filmó su primer comercial a los 11 meses. A los cinco años ya había realizado decenas de publicidades y luego llegaron las ficciones, hasta convertirse, todavía muy joven, en una figura conocida internacionalmente.
Al recordar esa etapa durante una entrevista con NPR, reconoció que creció intentando pertenecer a "dos mundos diferentes": el ambiente adulto de la industria y la vida cotidiana de una chica que quería ir a la escuela, practicar deportes y relacionarse con personas de su edad.
La exposición temprana también alteró los roles dentro de su familia. Panettiere contó que, siendo todavía una niña, comenzó a sentir el peso de haberse convertido en el principal sostén económico del hogar, una situación que describió como "extraña" e "incómoda". Su madre, Lesley Vogel, administró su carrera durante buena parte de su infancia y adolescencia.
Tenía 19 años y estaba en pleno éxito de Héroes cuando decidió terminar aquel vínculo profesional. Según recordó, reunió el valor para pedirle: "Solo quiero que seas mi mamá". La respuesta que, según Hayden, recibió de Vogel quedó grabada en su memoria: "Me debés una".
Adicciones y una advertencia límite
En This Is Me: A Reckoning, Panettiere también reconstruyó el comienzo de su vínculo con las sustancias. Durante su adolescencia comenzó a recibir las que denominaba "happy pills" antes de determinadas apariciones públicas para mostrarse más animada frente a las cámaras. "En cuestión de minutos, una oleada de energía me recorrió, como si acabara de despertarme de la noche de sueño más reparadora de mi vida", escribió. A los 16 años, apenas unos meses después de aquel episodio, contó que ya era ella quien pedía una antes de las entrevistas.
Con el tiempo llegaron el alcohol y los opioides. "A medida que fui creciendo, las drogas y el alcohol se convirtieron en algo sin lo que casi no podía vivir", había reconocido. La situación llegó a un extremo cuando la actriz contó que desarrolló ictericia y que un médico le hizo una advertencia terminante: si continuaba bebiendo, podía estar muerta dentro de cinco años.
Su recuperación tampoco fue inmediata. La actriz relató que pasó ocho meses en rehabilitación en 2020 y atravesó un difícil proceso de abstinencia. "No sabía dónde terminaba el alcoholismo y dónde comenzaba el posparto", reconoció en una entrevista de 2022 con ABC News.
"Me sentí como si me hubieran dado una patada en la cara"

Entre los episodios más perturbadores que Panettiere decidió revelar en sus memorias se encuentra uno ocurrido cuando tenía 18 años, durante un viaje en un superyate por el sur de Francia.
Según reconstruyó, viajaba junto a una amiga íntima a quien identifica en el libro como "Stella McAmis". La mujer la condujo hasta una cabina privada donde se encontraba un famoso cantautor británico, por entonces de treinta y tantos años, acostado en la cama y cubierto por las sábanas. Antes de dejarlos solos, según Panettiere, su amiga le dijo: "Quiero que te metas en la cama con él. Tiene una… grande".