La política dominicana enfrenta un cambio en la forma en que los ciudadanos se relacionan con sus dirigentes. Para la politóloga y periodista Angely Moreno, los electores ya no quieren únicamente conocer el discurso de un candidato, sino también a la persona que existe detrás de la figura política.
Moreno considera que el político que aspire a conectar con las nuevas generaciones debe mostrar autenticidad y construir una relación con la ciudadanía mucho antes de que llegue una campaña electoral.
“El político que es espontáneo, que no tiene fachadas, que se ve auténtico”, es el perfil que, a su juicio, tiene mayores posibilidades de conectar actualmente con las masas.

La especialista cuestionó, durante una entrevista en el programa radial "Esto No Tiene Nombre", las estrategias tradicionales de campaña en las que los candidatos aparecen durante períodos electorales realizando actividades diseñadas para proyectar cercanía con la población.
A su entender, ese modelo ha perdido efectividad porque los ciudadanos tienen mayores herramientas para observar la vida pública y privada de quienes aspiran a representarlos.

Por eso plantea una evolución del llamado “storytelling”, basado en contar una historia, hacia el “storyliving”: vivir y mostrar de manera permanente una identidad coherente con el mensaje político.
Moreno puso como ejemplo la necesidad de que los dirigentes puedan mostrarse como personas comunes, con familia, problemas y experiencias similares a las de los ciudadanos.
La idea, explicó, es que el elector pueda sentirse identificado y percibir que quien aspira a representarlo comprende sus preocupaciones cotidianas.
“Yo quiero ver que el político sea como yo lo veo”, sostuvo.
La politóloga considera que esa cercanía puede ser determinante en un escenario marcado por el desencanto y la desconfianza hacia los partidos políticos.
A su juicio, los ciudadanos están cada vez menos interesados en figuras construidas exclusivamente para las campañas y demandan dirigentes capaces de mantener una relación auténtica con ellos.
Esta transformación también plantea un reto para los nuevos liderazgos, especialmente aquellos que han construido su popularidad fuera de la política tradicional.
Para Moreno, la política dominicana se encamina hacia una etapa en la que la personalidad, la autenticidad y la capacidad de escuchar tendrán un peso cada vez mayor en la decisión del electorado.