Del narco al parlamento 1-3

Dilenia Cruz
Dilenia Cruz

Increíble despertar con la información de que un grupo de anónimos piensa que República Dominicana se daría el lujo de admitir, tanto en el plano nacional como internacional, que se puede ser un narco Estado.

Tal como afirman esas mentes ocultas, tras la pluma de Ramón Mercedes en la ciudad de Nueva York, es cierto que en los diferentes estamentos del Estado dominicano hay delincuentes de la misma magnitud de Quirino Ernesto Paulino, la diferencia es que aún no han sido enrostrados, procesados y encontrados culpables.

Ni República Dominicana, ni ningún otro país que piensa en un mañana mejor para sus generaciones puede darse el lujo de volver a permitir que un delincuente ocupe un puesto en el Congreso y así evidenciar que nuestra moral esta rodando en el suelo.

Esa vergüenza la vivimos con Guillermo Radhamés Ramos García, mejor conocido por su alias:

El Chino García, quien fue encontrado culpable de traficar con ciudadanos chinos a través de Haití en 2002 y aún así fue electo diputado por La Vega. Este sería el primer caso de elegir como diputado a un renombrado narcotraficante.

La cámara de Diputados puede exhibir con mucha vergüenza una extensa galería de personajes en todas las décadas quienes han manchado la confianza del voto popular y quienes han sido procesados por la Justicia: entre los casos mas recurridos han estado el desfalco y la irresponsabilidad paterna con sus hijos, pero el narcotráfico sería nuevo en la lista.

Sin lugar a dudas que hemos de tener un conjunto de hombres y mujeres fuertes en el caso del narcotráfico porque es más que sabido que somos un puente perfecto para tal negocio; sin embargo, confiamos que, tarde o temprano, la justicia cumplirá con su misión porque también contamos con ciudadanos ejemplares.

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Dilenia Cruz