Del ITBIS a las grandes empresas: qué cambió entre la reforma fiscal de 2024 y las nuevas medidas tributarias del Gobierno
- La propuesta original contemplaba una tasa única de 18% para el ITBIS y amplias inversiones públicas; el nuevo plan preserva el impuesto al consumo, concentra la carga en grandes contribuyentes y amplía incentivos para personas físicas y mipymes
Santo Domingo.- Las nuevas medidas tributarias presentadas por el Gobierno dominicano marcan diferencias importantes respecto al Proyecto de Ley de Modernización Fiscal sometido en octubre de 2024.
Aunque ambas iniciativas comparten el objetivo de fortalecer las finanzas públicas, combatir la evasión y garantizar recursos para la inversión estatal, la estrategia actual modifica varios de los componentes que generaron mayor debate en la propuesta original.
Uno de los cambios más significativos es el tratamiento del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS). Mientras el proyecto de modernización fiscal planteaba una tasa única de 18% como parte de la simplificación del sistema tributario, la nueva propuesta descarta cualquier modificación al impuesto, manteniendo intacta tanto su tasa como su base imponible.
Esta decisión responde a una de las premisas centrales de la nueva estrategia fiscal: evitar aumentos tributarios que impacten directamente el consumo de la población y concentrar los esfuerzos de recaudación en otros segmentos de la economía.
La inversión pública sigue siendo una prioridad
El proyecto de modernización fiscal estaba sustentado en cuatro grandes ejes: protección social, inversión pública, seguridad ciudadana y modernización tributaria.
Entre las inversiones contempladas figuraban más de RD$35,000 millones anuales para transporte, incluyendo la construcción de la Línea 3 del Teleférico de Santo Domingo, un tren entre Santo Domingo y San Cristóbal, un tren metropolitano y un sistema de tranvía.
Asimismo, se proyectaban recursos para atención primaria en salud, gobiernos locales, recapitalización del Banco Central, fortalecimiento del sector eléctrico y una transformación integral de la Policía Nacional con una inversión de RD$52,170 millones durante cuatro años.
Aunque las nuevas medidas se concentran principalmente en el aspecto tributario y de ingresos, el Gobierno sostiene que el objetivo sigue siendo generar recursos para preservar la inversión pública, los servicios esenciales y los programas de protección social.
Menos carga para mipymes y personas físicas
Tanto la propuesta de 2024 como el nuevo paquete de medidas coinciden en aliviar la carga tributaria de micro y pequeñas empresas.
El proyecto de modernización fiscal eliminaba el anticipo para personas físicas y microempresas, mientras reducía significativamente la carga para pequeñas y medianas empresas.
La nueva propuesta mantiene esa dirección e incluso amplía algunos beneficios. Las microempresas quedan exentas de anticipos, las pequeñas empresas reducen la frecuencia de pago y el sector agropecuario queda liberado tanto del anticipo como del impuesto a los activos.
De igual forma, ambas iniciativas buscan corregir distorsiones en el Impuesto Sobre la Renta (ISR) de las personas físicas mediante ajustes al mínimo exento. La nueva propuesta aumenta el umbral libre de impuestos de RD$34,685 a RD$39,900 mensuales e incorpora una indexación para compensar el aumento del costo de vida.
Nuevos incentivos y eliminación de impuestos históricos
Otro elemento es la eliminación de tributos considerados obsoletos.
Además de mantener la eliminación del impuesto del 2% sobre las hipotecas y del impuesto por constitución de compañías, la nueva iniciativa deroga gravámenes con décadas de existencia, como el impuesto a los fósforos y las disposiciones vinculadas al control de estampillas.
También se amplían incentivos para las familias mediante el aumento de la deducción por gastos educativos, que pasa de 25% a 30 %, y alcanza hasta 50% cuando se trate de personas con discapacidad, autismo o trastornos del neurodesarrollo.
La carga tributaria se desplaza hacia grandes contribuyentes
La diferencia más marcada entre ambas propuestas aparece en la estrategia de recaudación.
Mientras el Proyecto de Ley de Modernización Fiscal buscaba ampliar la base tributaria mediante cambios estructurales al sistema impositivo, las nuevas medidas concentran la mayor carga en los contribuyentes de mayores ingresos.
La iniciativa establece una sobretasa temporal que elevaría el ISR empresarial de 27% a 30% durante tres años para empresas con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales.
Según el Gobierno, la medida alcanzaría a poco más de mil compañías, equivalentes a menos del 1 % de las empresas que presentan declaraciones de renta.
Asimismo, se crea un nuevo tramo del ISR para personas con ingresos superiores a RD$400,000 mensuales, quienes pasarían a tributar una tasa de 27%.
A estas medidas se suman aumentos en el impuesto a los cheques y transferencias electrónicas, nuevos gravámenes para cigarrillos electrónicos y vapeadores, mayores cargas para casinos y juegos de azar y un incremento de US$10 al impuesto sobre los pasajes aéreos.
Mayor énfasis en la fiscalización
El combate a la evasión fiscal aparece como uno de los pilares más fortalecidos en la nueva propuesta.
El Gobierno plantea que la Dirección General de Aduanas pueda percibir el ITBIS en importaciones realizadas por contribuyentes informales, ampliar las retenciones del ISR en sectores de difícil control e implementar sistemas de trazabilidad para bebidas alcohólicas, cigarrillos y combustibles.
Las medidas también otorgan al Ministerio de Hacienda y Economía capacidad de intervenir en decisiones relacionadas con leyes de incentivos para evitar abusos y fortalecer la supervisión tributaria.
Con una meta de recaudación estimada entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones adicionales, la nueva estrategia fiscal representa un giro respecto al proyecto presentado en 2024.
Mientras la propuesta original apostaba por una transformación integral del sistema tributario, el plan actual prioriza la fiscalización, la reducción de exenciones consideradas ineficientes y una mayor contribución de los sectores de mayores ingresos, manteniendo sin cambios el ITBIS y evitando nuevas cargas para las micro, pequeñas y medianas empresas.