Defendamos a Acroarte

Cristina Liriano
Cristina Liriano

Recuerdo una vez en Loma de Cabrera cuando mi hija participaba para ser reina de las fiestas patronales de allá, que yo me esforcé vendiendo boletas y preparé mi muchacha para que ganara esa corona; llegó el día y ella logró el ¡segundo lugar! Yo de inmediato la agarré del brazo y me fui lanzando todo tipo de improperios y diciendo que la otra joven no merecía el primer lugar. ¡Qué equivocada estaba yo!.

Eso mismo ha pasado con el premio Soberano, algunos que no ganaron se han mostrado molestos y están en su derecho.

Ahora, lo que yo nunca hice fue decir que mi pueblo era malo, a ese lo defendí y lo defiendo en donde quiera que voy y es lo que me gustaría ver que pase con Acroarte, que sus miembros la defiendan, la saquen de cualquier comentario feo donde la metan y que ninguno de los 200 y pico de personas que conformamos esa entidad nos atrevamos a decir nada que pueda perjudicarla o ponerla en peligro. Los trapos sucios se lavan en casa.

Entendemos que existieron errores, pero somos humanos y estamos allí para corregirlo, y vamos a hacerlo, pero también como institución merecemos respeto y que los artistas entiendan, ya que a veces las cosas no salen como uno las desea.

No es justo ver comentarios y crónicas de miembros que están llamados a defender en todos los terrenos la institucionalidad de Acroarte, echando leña al fuego. Ya está bueno de aceptar callados las críticas inmerecidas que recibe Acroarte y de paso todos los que estamos en ella.