Lunes, 18 de marzo, 2019 | 1:15 pm

Debe corregirse…



Ha creado un avispero la malacrianza de un legislador ante los cuestionamientos por su tardanza para presentar su desinformativa declaración patrimonial y la posterior revelación de que casi todos sus familiares figuran en distintas nóminas estatales.

Jóvenes inexpertos y veteranos políticos marrulleros quieren presentar este fenómeno como exclusivo del PLD, pero no.

El nepotismo, extendido desde antes de crearse la república, merece denunciarse y perseguirse como el obsceno ilícito que es. El Estado ha crecido tanto que colocar hijos, esposa, querida, hermanos, primos y sobrinos se facilita, pues cada compañerito emplea los de otros y los suyos los manda a entidades distintas.

Seguramente algunos pueden justificarse si poseen destrezas o condiciones excepcionales.

Pero lo que indigna y revienta a pagadores de impuestos y gente decente, incluidos del PLD, es que muchos “familiares” en nóminas públicas jamás serían empleados privados ni profesionales exitosos por méritos o capacidad propios.

Son gente que ninguna empresa quiere, a quienes si el éxito los persigue se escapan por rápidos, mantenidos escandalosamente a costa del erario. ¡Grrrrrrr!