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De un accidente creativo al éxito empresarial: la historia de Claudia Cristal y Gema Herrera

  • Hoy es el Día Nacional de la Juventud en República Dominica
  • Dos jóvenes dominicanas que transformaron la autenticidad en redes sociales en una marca sólida
  • Demuestran que la constancia, la preparación y la honestidad pueden convertir un accidente creativo en un proyecto empresarial exitoso

Santo Domingo.- Lo que comenzó por casualidad, sin una estrategia definida ni la intención de convertirse en figuras influyentes en redes sociales, hoy es una historia que conecta con miles de jóvenes dominicanos que ven el emprendimiento como una vía de crecimiento personal y profesional.

Claudia Cristal, de 27 años de edad, y Génesis Massiel, de 25 años, mejor conocida como Gemma, ambas creadoras de contenido y empresarias, desde la autenticidad y el trabajo constante lograron construir una comunidad sólida alrededor del maquillaje y el cuidado de la piel.

Claudia, maquilladora profesional desde los 16 años, relata que su incursión en la creación de contenido surgió de manera espontánea.

Mientras otras colegas publicaban fotografías del maquillaje terminado, ella decidió apostar por algo diferente: grabar videos durante el proceso, mostrando la interacción con sus clientas, sin grandes ediciones ni pretensiones. Aquella naturalidad conectó rápidamente con el público.

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“Había personas que me decían que ni siquiera les gustaba el maquillaje, pero igual me seguían”, recuerda.

Claudia Cristal

En ese momento, su página no estaba pensada como una plataforma de influencers, sino como un espacio dedicado exclusivamente al maquillaje. Sin embargo, con el paso del tiempo y el crecimiento orgánico de la audiencia, decidió cambiar el enfoque y el nombre del proyecto, una decisión que, aunque generó dudas al inicio, terminó consolidando su marca personal.

Por su parte, la historia de Gema tiene un origen distinto, pero igual de genuino. Mientras estudiaba contabilidad y ayudaba a Claudia en su trabajo, comenzó a enfrentar un severo problema de acné que ningún tratamiento parecía solucionar.

Cansada de probar sin resultados, decidió estudiar cosmetología y documentar su proceso en redes sociales, no con la intención de ganar seguidores, sino como una especie de diario visual para medir su progreso.

“Yo quería subir una foto diaria de mi cara durante un año y ver qué pasaba”, explica. Sin embargo, lo que inició como un ejercicio personal terminó convirtiéndose en una comunidad de más de 10 mil seguidores en menos de un año, personas que se identificaban con su experiencia y buscaban respuestas reales sobre el cuidado de la piel.

Gema Herrera

Así nació “La Piel de Gema”, un nombre que, aunque muchos interpretan como literal, encierra una historia más profunda.

“La piel de Gema es mi piel, mi proceso, mis errores y mis aprendizajes”, afirma.

Retos, críticas y aprendizajes

Como ocurre con la mayoría de los procesos de crecimiento en redes sociales, el camino no estuvo libre de obstáculos. Claudia recuerda que uno de sus retos fue que, siendo apenas una adolescente, maquilló a una figura pública en sus inicios profesionales. El trabajo, que ella misma reconoce no fue perfecto, fue criticado duramente en algunas páginas de chismes.

“Yo era muy joven, me dio muchísima vergüenza, pensé que no iba a maquillar nunca más”, confiesa. Aunque hoy lo ve con otra perspectiva, reconoce que ese episodio marcó su carácter y la preparó para enfrentar críticas futuras con mayor madurez.

En el caso de Gemma, el reto llegó durante la pandemia, cuando su piel sufrió un fuerte rebrote de acné. Paradójicamente, quienes antes la seguían por su piel limpia comenzaron a cuestionarla por hablar de acné mientras lo padecía.

Lejos de ocultarlo, decidió usar la experiencia como aprendizaje profesional, comprendiendo la relación entre la alimentación, el estrés y la salud de la piel.

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“Ahí entendí que ser profesional no te hace inmune. Un médico también se enferma”, reflexiona. Desde entonces, incorporó cambios alimenticios que no solo mejoraron su condición, sino que fortalecieron su discurso con pacientes y seguidores.

De redes sociales a un centro de belleza

El crecimiento digital se tradujo, con el tiempo, en un proyecto físico. Aprovechando un espacio disponible en la oficina de su padre, ambas comenzaron a trabajar juntas de manera más formal, uniendo maquillaje, tratamientos faciales y venta de productos. Lo que inició como algo pequeño fue evolucionando hasta convertirse en un centro de belleza completamente estructurado y legalmente establecido.

Durante la pandemia, lejos de frenar su avance, el negocio experimentó uno de sus mayores crecimientos. Mientras muchos emprendimientos cerraban, ellas lograron vender toda su mercancía gracias al uso estratégico de redes sociales y a la creciente necesidad de tratamientos para la piel en medio del encierro y el estrés colectivo.

Ambas coinciden en que uno de los factores clave de su éxito ha sido la organización legal y financiera del negocio, desde permisos de salud pública hasta el cumplimiento de obligaciones laborales y fiscales. “Las cosas legales parecen innecesarias hasta que te pasa un problema”, señalan.

Un mensaje para la juventud

Más allá de las cifras y el reconocimiento, Claudia y Gema se ven a sí mismas como una representación de una juventud trabajadora, disciplinada y realista. Reconocen los sacrificios hechos desde temprana edad: menos fiestas, menos ocio y muchas madrugadas de trabajo, pero aseguran que el esfuerzo ha valido la pena.

“No puedes querer tenerlo todo al mismo tiempo”, aconsejan a quienes desean emprender. “Si quieres algo extraordinario, tienes que hacer un esfuerzo extraordinario”.

También advierten sobre el uso de las redes sociales, insistiendo en que deben ser una herramienta para proyectar un negocio y no un fin en sí mismo. “El viral llega como consecuencia, no como objetivo”, explican.

Finalmente, ambas coinciden en que el emprendimiento no es un camino idealizado, sino un proceso con luces y sombras. “Cada trabajo tiene sacrificios, y cuando eliges lo bueno, también aceptas lo malo”, concluyen.

Con una historia construida desde la honestidad, el trabajo constante y la cercanía con su comunidad, Claudia y Gema continúan demostrando que el éxito no siempre se planifica, pero sí se trabaja.

Etiquetas

Periodista. Community Manager.

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