De moda, ventas de franquicias

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel

Los Padres de San Diego tienen nuevos propietarios, y de acuerdo a los informes de la MLB, la venta se aprobó por unanimidad a un grupo liderado por el puertorriqueño José Feliciano, quien no tiene ninguna relación con sus compatriotas, los cantantes José y Cheo.

Junto a Feliciano también está envuelta su esposa Kwanza Jones, quien aportó un 50 % para de la inversión, es decir, “moché-moché”.

En los últimos días la venta de equipos por sumas antes jamás imaginadas ha acaparado la atención de las bolsas.
La adquisición más importantes la realizaron, hace unos días, los empresarios Bon Iger y Josh Kushner, al adquirir la franquicia de Los Lakers de Los Ángeles, por la friolera de 12 mil 500 millones de dólares.

Sin ningún pero, esa es la compra más importante en la historia de la NBA.
Para algunos analistas económicos, invertir en franquicias deportivas está siendo uno de los negocios más rentables en el tiempo.

Hay que recordar que los Dodgers fueron vendidos en 2012 por unos 2 mil millones, sin embargo, en la actualidad su valor supera los 9 mil millones de dólares.

La adquisición de los Padres por 3 mil 900 millones ha sido una sorpresa gigante, al entender que la franquicia está sobrevalorada, debido a que San Diego tiene un mercado hasta cierto punto muy limitado.
Es probable que ante la presencia de los precios exorbitantes al que se están cotizando muchas franquicias, es casi seguro que las ventas sigan fluyendo.

RADARES. Vladimir Guerrero ha estado esta temporada con mucha frecuencia en la lista de lesionados. El Vladi también está prácticamente “en huelga” por la baja a en la producción de cuadrangulares, apenas siete.

Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera comenzó en Radio Televisión Dominicana a finales de la década de 1960, cuando, por casualidad, se le asignó cubrir deportes en ausencia de otro periodista.