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Danny Rivera ofreció lo mejor de su repertorio en emotivo concierto

El artista Danny Rivera junto a su compatriota, la puertorriqueña Mónica Plácido. fuente externa
El artista Danny Rivera junto a su compatriota, la puertorriqueña Mónica Plácido. fuente externa

Santo Domingo.-Durante dos horas el amor tuvo banda sonora propia. No fue sólo un espectáculo, fue una travesía emocional guiada por una voz que el tiempo no ha logrado desgastar, sino que parece haberla afinado con mayor hondura y belleza.

Danny Rivera volvió a demostrar que hay artistas que no interpretan canciones: las habitan. Ante un público diverso —parejas tomadas de la mano, amigos celebrando la vida y solitarios que encontraron compañía en la nostalgia— el cantautor puertorriqueño, nacionalizado dominicano, desplegó un repertorio de casi 28 temas que recorrieron décadas de historia musical.

El escenario del Teatro La Fiesta del hotel Jaragua se transformó en un espacio íntimo donde cada acorde parecía su los asistentes. Vestido con su clásica camisa roja y bufanda blanca, Rivera apareció con la serenidad de quien conoce el peso de su legado.

Desde los primeros acordes de “Amar o morir” y “Mujer abre tu ventana”, quedó claro que la noche estaría marcada por la complicidad entre artista y público.
No hubo distancias; solo memoria compartida. La producción general, encabezada por Billy Hasbún, apostó por una puesta en escena sobria y elegante.

La banda acompañó con precisión, alternando momentos de intensidad con pasajes delicados en formato de trío, donde la atmósfera se tornó más íntima.

“Mi árbol y yo”, “Cuando vuelvas” y un medley que incluyó “Contigo” y “Rayito de luna” despertaron suspiros y silencios reverentes. Uno de los instantes más emotivos llegó cuando Rivera dedicó un segmento especial al cantautor dominicano Cheo Zorrilla.

Con palabras sinceras, afirmó que el país aún tiene pendiente valorar en su justa dimensión la obra del compositor.

Entonces interpretó piezas como “Al nacer cada enero” y “Calendario de amor”, provocando prolongados aplausos que confirmaron la vigencia de esa poesía musical.

La participación de la cantante puertorriqueña Mónica Plácido añadió frescura al espectáculo.

segmento

— El trío
El segmento en trío continuó con Mar y cielo, Retrato de amor y Ódiame , hilando nostalgia con sobriedad musical. Hubo solos de guitarra que arrancaron aplausos espontáneos y silencios respetuosos.

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