Danilo y el Clásico

Renaldo Bodden
Renaldo Bodden

Después que salen los premios es muy fácil arreglar los sueños.

Nadie podía vaticinar que la fiesta de los campeones sería un fracaso en asistencia.

Ahora todos lo sabían, aunque yo aposté al éxito.

Yéndonos al Palacio, como advertimos, salió a relucir la posibilidad de montar en el país una fase del Clásico del año 2017.
Con su acostumbrada prudencia el presidente Danilo Medina dijo que no quería comprometer el país con una nueva carga económica, sobretodo que su gestión concluye un año antes de la costosa y exigente justa beisbolera.

En mi librito, la continuidad de Estado debe promoverse, pero en causas prioritarias. Yo quisiera que venga el Clásico, pero con números manejables.

Danilo admitió, en un ejercicio de sinceridad, que la corona le quitó presión al Gobierno en medio de la reforma fiscal dejando entrever que ante la peligrosidad que corría el “pan” vino el “circo” y le sacó las castañas del fuego.

Es por eso que los gobernantes creen tanto en el poder de distensión de la pelota, hasta Balaguer que no sabía lo que era un strike. (aunque ponchó a muchos).