Dando lástima
El deporte dominicano ha sido una de las grandes víctimas de la improvisación de políticos y dirigentes deportivos, por lo que da la impresión de ser una actividad para pedigüeños.
Con raras excepciones, a ese sector no se le da importancia, en una sociedad plagada de males en la que el deporte debe ser una de las armas más efectivas para combatirlos.
Sin embargo, ha llegado a ser, y sigue siendo considerado, una actividad de poca monta, si tomamos en cuenta que para el desarrollo de los deportes el aporte económico del Estado es fundamental.
Definitivamente, los deportistas dominicanos son verdaderos héroes, si se toma en cuenta sus logros vs. la inversión realizada.
A pesar del escaso apoyo que el Estado viene ofreciendo a este renglón, con presupuestos que disminuyen año tras año, sin una explicación lógica, la República Dominicana sigue ganando respeto en múltiples disciplinas.
El baloncesto está ubicado en el lugar 20 del mundo, y el voleibol femenino siempre ha estado ubicado entre el ocho y el 10. En béisbol, campeones mundiales, por solo citar tres ejemplos.
Lo grande es que cuando se conquistan esos peldaños, los políticos son los que sacan máximo provecho, al hacer creer que esto ha sido producto del respaldo que ofrecen.
Desde ya el COD y el Miderec deben iniciar una campaña para lograr que en 2014 se apruebe un presupuesto mínimamente decente.
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